jueves, 24 de febrero de 2011

Ser Antisocial

Una de las características más evidentes de mi personalidad y que me acompaña desde que nací, es la de SER ANTISOCIAL.
Antes de empezar a escribir, googleé el título de éste post y leí cosas como: 'ser antisocial es malo' 'técnicas de autoayuda: quiero dejar de ser antisocial' 'trastorno antisocial' 'una persona antisocial no quiere decir que sea criminal'  ¡JA!
Los antisociales, en el 90% de nuestro tiempo, nos sentimos a gusto con nuestra personalidad. Porque además de ser, creo, una característica innata, es algo que nosotros potenciamos conscientemente.
Empiezo con los ejemplos:
Sin ir más lejos, a fines de enero me fui de vacaciones con mi amiga Agos y su novio, al cual no conocía. Todo surgió espontáneamente, porque tenía pensado vacacionar en el balcón del departamento de mi vieja en un piso 12 que da a la avenida Córdoba con un rociador de agua en mano para no insolarme, pero quise irme a la mierda sea cómo sea. Decidimos ir a Mar de Ajó, es decir 'Mar en donde hay sólo familias, libre de culos parados', el lugar ideal para mi estado de animo. El viaje de ida fue bastante, bastante antisocial de mi parte, menos mal que Agos me conoce, pero Jony? Espero que no le haya molestado qué solo dije unas pocas palabras en todo el viaje:
J- ¿Qué música queres escuchar Emilia?
E- No sé, cualquiera
E- Che, nunca fui en carpa
E- Dicen que el lunes va a llover
El tema es, que la gente piensa que la paso mal, pero a mi me gusta hablar poco, aunque mi cerebro vaya a mil por hora. Soy reservada, observo.
También descubrí que el camping no es lo mío, tenes que ser re sociable porque nunca sabes si vas a necesitar un vecino que te ayude a hacer la canaleta si se larga a llover. Como sucedió el segundo día, el lunes. Aunque la canaleta la terminó haciendo Agos y yo sosteniendole la linterna.
El viaje de vuelta fue más distendido:
J- Te da miedo viajar?
E- No, para nada, es que me gusta mirar la ruta
A-Qué música querés escuchar?
E- No sé, ¿los beatles?
J- Mejor los redondos
E- Bueno
La verdad la pasé genial, y más con dos personas que supieron relacionarse con mi antisociabilidad.
El 10% del tiempo que no me gusta para nada ser así, es en momentos como cuando me siento atraída hacia  alguien. Estaba trabajando como bailarina en una Opera y muerta de amor por el director del coro. Con esto de las redes sociales debo admitir que se me facilitan varias cosas, sin saber como mierda acercarme, lo agregué al facebook, y me aceptó. Bien, solo tenia que esperar a que se me acerque, y lo hizo, en la mitad de una función, yo estaba vestida de alga (si, de alga) muy concentrada porque estaba por salir a escena, y escucho:
-hola
-hola (sonrisa de oreja a oreja pero seguía siendo una alga)
-vos me agregaste al facebook?
-si (sonrisa estúpida)
Y ahí quedó todo, no supe qué más decirle! MIERDA! Seguí calentando mis músculos, salí al escenario rodando como una alga,  y nunca más cruzamos una palabra.
Una vez se me inundó el departamento, empezó a salir agua del lavarropas y llegó hasta la casa del vecino. Me toco timbre medio edificio y para no dar la cara me encerré con mi hija en el baño y le dije que no hiciera ruido para que pensaran que no había nadie. Me tomó unos minutos darme cuenta de lo ridícula que era mi actitud y cuando se cansaron de llamarme, bajé a aclararle al portero que estaba viva y que no pasaba nada grave. Esto es algo patético, pero es parte de mi ser antisocial.
A veces trato de vencer ésto, como una vez que llevé a Abril a la plaza. La llevo muchas veces, pero hubo un día que traté de ser un poco más sociable. Se me acerca una señora mayor y me dice: ¿me hacen un lugarcito en el banco? Lo pensé en milésimas de segundo mientras la miraba acercarse cada vez más: 'me levanto y me voy a la concha de la lora... no, por qué? es una amable señora...pero por qué se tiene que sentar al lado mío teniendo tantos lugares a donde ir?'  Respondí que sí, y le presté mi oído obviamente, y me sentí bien, no era para tanto charlar unos minutos con una viejita solitaria. Pero todo terminó cuando me dice: 'yo amo todo lo que sea de Estados Unidos, amo ese país' .......WTF? Listooooo, me despedí muy amablemente y me fui....ufff cómo costó! Pensé 'ya fue, no me la cruzo más por suerte'
Al día siguiente mirando los precios de una góndola de Coto escucho:
-Aaaahh cómo se llamaba esta nena tan hermosa? Ustedes son las de ayer en la plaza no?
- Seeee cómo le va......Susana?
Está bien que intente hacer sociales de vez en cuando, pero ésto fue demasiado.
Hablando de supermercados, si voy a un hiper y me cruzo más de una vez con la misma persona en distintos pasillos, pienso que me está siguiendo, o pienso que piensa que yo lo debo estar siguiendo. Soy bastante enfermita.
A veces bajo 8 pisos por escalera si presiento que tengo que compartir el ascensor.
Odio a los taxistas que hablan y quieren charlar, limítense a llevarme lo más rápido posible por el camino más corto, si ellos saben cual es, para qué te preguntan? Si yo quiero que vayan por algún camino en especial se los comunico ni bien me subo. Mamertos, además siempre te garcan y nunca tienen cambio.
A mi me gusta vivir en la capital, ir a comprar a los chinos que no te dicen ni hola ni chau, no conocer a ningún vecino, que no me golpeen la puerta los testigos de Jehova, tener un kiosko abierto las 24 horas, que el carnicero no se de cuenta de que no sé un carajo de los cortes de la carne, salir a la calle y ser bien anónima.
Ser la del 8vo 33 y no 'La Emilia. La rarita del barrio'.
Siempre pienso que a mis posts les falta el remate.

sábado, 12 de febrero de 2011

Se busca trabajo

Situación: Sábado, 1.56 AM. Sentada en la cama con la compu, luces apagadas, tele prendida con Disney Channel de fondo sin volumen para no tener miedo, mi hija recién se duerme, me rasco la cabeza y veo caer las cascaritas de mi cuero cabelludo porque cuando fui a la costa me quemé la cabeza con el sol (insólito pero me pasa, me quemo el cuero cabelludo). Mis vecinos pelean, se cagan a trompadas, y yo escucho todo, trato de concentrarme en esto....pero igual paro la oreja, obvio.
Después de días y días vuelvo a mi blog para escribir sobre mi situación laboral. No creo que a muchos les interese, pero a mi me preocupa.
Tengo una profesión, soy MAESTRA DE DANZAS. Ya sé lo que está pensando la mayoría, pero se equivocan, no tienen ni idea. En mi vida me he cruzado con muchos pelotudos que piensan que es un hobbie: 'ay! te paras en puntitas de pie? así?...a ver a ver, parate en puntitas de pie...'  Entonces lo voy a decir para que el mundo sepa, estudié siete años para recibirme, y no sólo tenia que pararme en puntitas de pie, también tenia materias como psicología, francés, historia de la música, historia de la danza, historia del arte, música, piano, artes plásticas, folklore, danza contemporánea, danza clásica y psicopedagogía.
Cuestión que estoy buscando trabajo, y si es relacionado con eso, mejor. Pero mientras tanto, de algo tengo que vivir, mis ahorros se terminan, y busca que te busca, entré en un nuevo mundo: 'Las Encuestas Pagas'
Son geniales, si das con un perfil determinado te llaman, vas y compartis ideas con 7 personas desconocidas y una psicóloga que nos entrevista. Pueden ser sobre algún tema, o algún producto...
Por ejemplo, la primera encuesta que fui era de desodorantes, te hacían entrar a un cuarto donde había una cámara que filmaba y unos estantes llenos de desodorantes de diversas marcas. La pauta era 'manejense como si estuvieran en la góndola del supermercado, prueben los desodorantes'. Me pareció una pelotudes, pero justo agarré uno que no podía abrir, no había forma, le rompí todo el envoltorio, entonces lo vuelvo a dejar y tomo otro, y la que filmaba me dice 'proba con ese, ¿por qué lo dejas?'. Lo vuelvo a tomar y sigo con el intento de abrirle la maldita tapa, no puedo. En un momento de desesperación se me ocurre leer en envase, decía 'gire'...Claaaaaro, si soy tarada eh, solo había que girar la tapita y listo,  psshhhh. Cuando terminó la encuesta lo comenté con mis amigas, que lo habían hecho también, y yo había sido la única que tubo tanto problema para abrir ese puto desodorante. Listo, quedó grabado para la eternidad, 'la boluda que no podía'.
También fui a una de Gancia, una de antigripales, de Coca-cola, de cremas para peinar y de café. Te llevan a hablar sobre los productos como si fueran personas y terminas pensando cosas que nunca pensarías y diciendo cosas que nunca dirías en la vida real. Te hacen preguntas como:
¿Si Gancia fuera una persona, cómo sería?
¿Cómo imaginan el planeta Coca-cola?
¿Qué piensan del sistema de dosificación de su crema para peinar?
¿Qué les parece Sergio Lapegüe como imagen del café? 
¡POR DIOS! ¿¡A QUIEN LE IMPORTA!?
Luego fui a una de cine, bien freaky. Tuve que ir a ver una película argentina que todavía no se estrenó, para luego participar de un debate sobre el filme. Nunca había ido sola al cine, se te agudizan todos los sentidos antes de que empiece la película: 'Me molesta haberme sentado tan adelante porque no veo a los de atrás y ellos sí me ven a mi. Delante mio hay una señora que lee una propaganda de Activia. Mi panza hace ruido y la  chica que está al lado mio se da cuenta. Pienso: ¿Por qué la gente tose en el cine? ¿Darán pochoclos? La gente que tiene con quien hablar me fastidia. Qué feo olor tiene la crema corporal que me puse, estaba rancia o algo así'.
Se apagan las luces y empieza la película. Estuvo buena!
La ultima y la peor encuesta a la que fui era de política. La primer pregunta que hicieron fue: ¿Qué opinan del gobierno actual? Y la segunda: ¿Qué opinan del actual jefe de gobierno?...Me peleé con todo el mundo, idolatraban a Macri! POR FAVOR! La gente tiene caca en la cabeza.
No soy una persona muy sociable, y la vida me lleva a conocer gente que no me interesa conocer, pero de todo y de todos se aprende un poco.
Seguiré buscando trabajo y yendo a estas graciosas encuestas mientras tanto.

miércoles, 12 de enero de 2011

Martes

Hoy tuve una sesión bastante productiva con mi psicóloga, pobre. Ayer fue uno de esos días difíciles.
Dos noches durmiendo completamente sola, digo completamente porque aunque no haya una presencia masculina siempre estoy con Abril, mi hija. Y como dice el gran filósofo contemporáneo Gustavo Cordera, por las noches la soledad desespera...
Martes. 08.00 hs. Suena mi despertador con un tema de Los piojos...Guadalupe tiene sed, y no tiene ni un cospel...automáticamente presiono APAGAR ALARMA todavía con los ojos cerrados. ¿Cinco minutos más? no, no hay tiempo. Y comienza mi día, lluvioso. Después de una ducha (en la cual pienso que Guadalupe tiene sed y no tiene ni un cospel..)y una chocolatada bien fría, ritual de todas mis mañanas de verano, elijo la ropa más enorme que tengo para pasar lo más desapercibida posible, si tuviera un traje de árbol lo usaría. Ascensor, presionar PLANTA BAJA y.....lo que te caga el comienzo del día.....mirarte en esos espejos....¡Qué horror! Creo que los espejos de los ascensores están diseñados específicamente para resaltar los defectos de las personas, pueden ser las luces, no sé... además, te miras en los peores momentos del día: cuando te vas toda desalineada, y cuando llegas desalineada y hecha mierda. O cuando vas a salir a la noche, abrís la puerta pensando que estas hecha una diosa, pero abrís el ascensor, te miras y decís: ¿por qué?
Volviendo al martes lluvioso, salgo, y son esos días en que creo merecer que los hombres no me dejen pasar por debajo de los techitos para no mojarme, me sigo indignando, pero no le doy tanta importancia, solo camino bajo el agua (obvio que no llovía a cántaros). Mis zapatillas de lona se la bancan.
Llego al trabajo, y como a la mañana no hay mucho que hacer, saco de mi morral un libro que me regaló mi muy mejor amiga Agostina para mi cumpleaños número 25, si, la semana pasada, el 6 de enero para ser más exacta fue mi cumpleaños. Retomo el libro que había dejado a un costado de la cama en la noche solitaria, "El albergue de las mujeres tristes" (lo recomiendo es excelente, gracias Agos!).
Luego de sumergirme en ese mundo salgo porque me da hambre, quisiera que alguien viniera a visitarme con una carne al horno con papas, pero como es imposible, decido ir yo hacia la comida. Guardo mi libro en el morral, y parto hacia el mundo exterior.
En casa no hay carne al horno con papas, hay arroz con queso que sobró de anoche. Lo caliento en el microondas, y a comer, con una coca cola para no deprimirme.
Tengo que hacer unos trámites en el banco y no quiero. Pero voy. Entro sin saber para donde ir, tengo que hacer un depósito en una cuenta corriente y no tengo la menor idea. Logro resolverlo y me voy con la frente bien alta, y me digo: ves? no era difícil, una pavada...Camino tres cuadras y entro a un farmacity, compro un quita esmalte y unas pastillas para la alergia y me pongo en la cooooolaaaaaa para pago fácil. Por dios! una hora haciendo fila, cada tres personas llegaba una embarazada o una anciana que había que atender.
Me aburrí tanto que me puse a leer los papelitos que me dio el cajero automático al hacer el trámite en el banco, y lo peor es que uno decía "Este cupón debe ser colocado dentro del sobre de depósito junto con el dinero PARA CONTROL INTERNO" ¡¿Y ahora?! Mi postura en esa fila de personas cambió, me puse derecha, colorada, empecé a sudar y a abanicarme con las boletas que tenía en la mano. Quiero saber si es grave no colocar ese comprobante en el sobre pero temo que piensen que soy una pelotuda. Y lo soy...
Finalmente pagué mis cuentas y seguí mi rumbo.
Ya oscureciendo vuelvo a mi casa, salgo del subte y observo un perfecto y brillante arcoiris en el cielo, sonrío sola y miro a mi alrededor para ver las expresiones de las demás personas, pero nadie ve ese arcoiris. Cada uno en su mundo sin detenerse un minuto para levantar la mirada y ver algo tan bello, algo insignificante, pero bello.
Llego a casa, recibo un mensajito de mi mamá: ¿todo bien, venís a comer?
Salgo casi corriendo, de nuevo el espejo del ascensor. Me largo a llorar.
Son tres cuadras que camino, y la que más me molesta caminar es la de la plaza, en Córdoba y Jean Jaures, mientras lloro, corren los pelotudos haciendo ejercicio alrededor, todos me ven y nadie se detiene a preguntarme si estoy bien, nadie te ofrece un pañuelo, y no es que me importen esos pelotudos, pero en ese momento hubiera usado el hombro de cualquiera para sonarme los mocos y contarle mis problemas, y tal vez, hubiera corrido con ellos.
Esa noche comí milanesas de pollo en lo de mi mamá y volví a cruzar la plaza pero ésta vez, con la panza llena (y el corazón contento), todavía había pelotudos corriendo alrededor, pero solo quería llegar, leer y dormir, y así lo hice.
Hoy vuelve Abril, que alegría! cómo te esperé!

lunes, 20 de diciembre de 2010

Alguna vez fui una chica Utilisima

Antes que nada quiero aclarar que estoy escribiendo con 38º de fiebre. No me hago cargo de los delirios y estupideces que pueda llegar a exponer.
Creo que todos tenemos un pasado oscuro que queremos ocultar y que lo sepa la menor cantidad de gente posible. Eso que evitas en toda conversación, evadís el tema siempre que ves que va llegando...Hasta que a alguien se le ocurre googlearte y....si! encuentra "Emilia Beznec" y "Utilísima" en la misma oración. Google te condena.
Claro, trabajé en Utilísima Televisión durante tres años de mi vida, y hasta saqué un libro, si, yo.
Pero uno no se levanta un día y decide ir a dejar un currículum al canal, no no no. La propuesta me calló como un balde de agua fría. Mi mamá había ido a un casting porque sabían que fabricaba sahumerios, pero le dijeron que buscaban gente más joven (la mataron).
Mamá:- Dale Emi, es una buena oportunidad, no la podes desaprovechar
Yo:- Ni en pedo! son todas taradas las que salen por Utilísima. "Boluda total" voy a parecer
Mamá:- Pero es sólo ir al casting, te hacen una pruebita para ver como te desenvolvés en cámara. Después ves.
Yo:- Pero má, vos me ves a mi hablándole a una cámara?
Mamá:- (con un tono más de enojo) Emilia, pensá que vas a favorecer la empresa familiar. Así que vas y punto.
Entonces, mi papá me enseñó un monologo para ir diciendo mientras enseñaba a hacer los sahumerios. Me preparé todos los materiales, el paso a paso, y fui con mi super bolso.
Hice la prueba y me fui, pensando que nunca me iban a volver a llamar. Y al mes siguiente, una llamada, me avisaban que había quedado seleccionada. Todos felices en mi familia menos yo. Estaba aterrada.
Y llegó en primer día de grabación, quería que me trague la tierra, en serio.
Demostración Nº 1: "Sahumerios en varilla" Arranqué bien, pero en un momento mandé un : "pueden hacerlo como a ustedes se les cante"..... ¡¿QUE?! Cualquiera.
Además siendo de pocas palabras se me complicaba bastante a la hora de "estirar". En cualquier momento me decían: -¿que nos podes contar del incienso, Emilia?
- El incienso es una resina aromática.
La conductora tenía que remarla bastante.
Lo peor era tener que hacer sociales con mis compañeritas del programa. Eran todas más grandes que yo y claramente no pasaban las mismas necesidades que yo. Yo iba por el sueldo, ellas iban para ser famosas y para mostrar sus habilidades artesanales (se me vino automáticamente el tema de Viejas locas "lo artesanal" a la cabeza).
Mujeres de San Isidro y barrios super top que los maridos las mandaban a hacer cursos para que se entretengan y les ponían un negocio.
Pasaron tres años y al canal lo compró Fox, no nos llamaron más a unas cuantas, y nos reemplazaron con colombianas, mexicanas y venezolanas para "darle una estética que le llame la atención a todo el continente latinoamericano, no sólo a la Argentina"
Para mi fue un alivio total, además había empezado a trabajar también en un famoso casino, pero ese es otro tema para el blog.
Ya van a ser tres años desde que me fui de la pantalla chica, y lo más increíble es que tengo fans (ancianas) que me reconocen por la calle y dicen que me miraban siempre y que gracias a mi aprendieron a hacer sahumerios. Todo un logro. Que loco.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

¿Poca caballerosidad o complot?

He experimentado durante algunos años el trato de los hombres hacia mi persona, y quisiera averiguar si es sólo falta de caballerosidad de parte de ellos, o es un complot mundial contra mi.
Comenzando con que no conozco a mi papá biológico, es decir, que la cosa empezó de recién nacida no más, fue el primer hombre que no actuó como un caballero conmigo. Y partiendo de ahí no paró la cosa.
En el jardín tenía un compañerito que se llamaba Pinky y me arrancaba los aritos de las orejas, lo odiaba.
En la primaria, mis compañeros me decían "tomate" porque me ponía coloradisima por cualquier cosa, un compañero hacía callar a toda la clase y acotaba que yo tenía algo que decir, automáticamente tenía todas las miradas en mi, yo al rojo vivo, al instante, carcajadas...
En la secundaría zafé un toque de la humillación porque iba a una escuela de arte donde eramos todas mujeres. Esa fue la cuna de mi feminismo.
En la actualidad, hay ejemplos que van desde lo más simple como que, cuando llueve y voy caminando por la calle trato de ir por debajo de los techitos de los negocios para no mojarme, pero TODOS los hombres que caminan para el lado contrario hacia mi NO se corren, ni amagan, y dejan que me moje y me caigan esos chorrasos de agua acumulada en las canaletas. Además, esos días que al sol hacen como 50º C tienen la misma actitud, pasan por debajo de los techitos porque hay sombra y yo que me cague insolando, ¿no?
En los boliches hay miles de ejemplos, uno de ellos es...en la barra. Se cuelan, ni siquiera te dejan pasar primero para apoyarte, o sea, ni esperes que te hagan un lugarcito. Yo zafo porque mido 1.72, pero las petisas? Además ni hablemos de invitar una cerveza no? hasta no tener la certeza de que se van a ir a la cama con vos no largan un peso. Canutos!
 Y quiero hacer público que a las mujeres nos molesta mucho que vengan en patota a encarar, vienen todos los amiguitos juntos y "atacan" al mismo tiempo, como si alguna se les fuera a escapar y se echara a perder su plan, "es obvio que a tu amigo le gusta mi amiga y vos estas acá, hablando conmigo, sólo por consecuencia de eso".
También he sufrido al sexo opuesto en todos los transportes públicos. Comenzando su machismo ni bien llega el colectivo, no te dejan subir antes que ellos, y si lo hacen es para mirarte el culo. Cuando sube una embarazada, una mujer con un bebe, o una persona anciana se hacen los dormidos, son patéticos. Siempre termina siendo una mujer la que sede el asiento.
Si se desocupa un lugar, no dudan en sentarse ellos primero, y no digo que sea obligación ofrecer el asiento, pero es un gesto de caballerosidad. Yo te voy a decir "no, gracias" y te vas a sentar igual, y yo viajaré feliz (o algo así).
Conocí señores que no te abren la puerta del auto en una cita romántica, ni te dejan en la puerta de tu casa, si tenes suerte te acercan a la estación de subte.
El "pagar a medias" es otro tema, yo entiendo la crisis económica, pero por lo menos hacete el duro, el macho que todo lo puede...pero de todos los hombres con los que salí sólo uno no me dejó pagar a medias...después me enteré que era gay.
Estos ejemplos son algo cotidiano en mi vida, a veces me da miedo, y a veces me lo tomo con humor...
Hace falta tener esas actitudes? Hace falta que se lo tengamos que decir para que se den cuenta? Hace falta que nos toquen el culo cuando el subte va lleno? A los obreros: hace falta que griten "con ese culo me hago un contrabando de supositorios"? eh? eh?
Bueno, a la comunidad masculina, los dejo pensando...

lunes, 13 de diciembre de 2010

Papá Noel:


                Éste año no voy a pedirte lo de siempre, basta de esas pavadas del amor y de la paz mundial. Me conformo con un buen asado bien grasoso y comer de la mesa dulce hasta reventar... Yo sé que algunas veces no me porté bien... una vez escuché un tema de Arjona mientras llovía, y el otro día miré el recital de Luis Miguel por la tele, pero son cosas que pasan, no es a propósito, a veces pinta el masoquismo...
También dejemos atrás esa vez que me detuve a escuchar a Baby Etchecopar, era para ver hasta donde podía llegar, prometo para éste año escuchar mucho más a Claudio María Dominguez, fuera de joda, está bueno el programa sacando toda esa gente depresiva que llama...
Prometo no poner más cara de orto a la gente en general, voy a intentar ser un poco más tolerante... y prometo tratar de escribir con menos puntos suspensivos la próxima vez.
Saludos a Mamá Noel porque detrás de cada gran hombre, hay una gran mujer que, además de hacer muy bien su trabajo, le cocina y le lava los calzones y todas las mugres que va dejando por ahí.
Y acordate que me debes la máquina para hacer helados de juguete que te pedí en el ´90.


                                                                                                              Con amor. Emi.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

EMILIO MARIO, un gran paso hacia la feminidad

Cuando era puber, viajaba en colectivo a la secundaria, de wilde al centro de la capital, dos horas de viaje de ida y dos horas de vuelta, ya que al mismo tiempo y en el mismo lugar hacía el magisterio de danzas. Salía de mi casa a las 6 AM y llegaba a las 20. Eran otras épocas, tenía mis energías a flor de piel.
El tema es que para poder sacar el boleto estudiantil para que el viaje me cueste menos, tenía que sacarme una credencial. La misma tenía mi nombre y apellido, DNI, nombre de la escuela, donde me bajaba y donde me subía, y LA FOTO que te sacaban en el momento en la terminal de colectivos (malísima). Bueno, en el nombre le pifiaron a dos letras, y me quedó como: EMILIO MARIO.....si, bien grande con imprenta mayúscula. Cuando me doy cuenta, voy hacia el hombre gordo que lo único que tenia que hacer era sacarte la foto y colocar tus datos en la PC, y le digo: "disculpe, dice EMILIO MARIO" y le señalo mi cara como diciendo: "¿tengo cara de EMILIO MARIO, hijo de puta?", y el inepto me responde: "no pasa nada, llevala así" (burocracia pura, que te costaba imprimirla otra vez?). Entonces, aunque yo sabía que SI iba a pasar algo, lo dejé pasar y no le di mucha importancia...ERROR porque ese nombre en la maldita credencial me marcó para toda la vida. O sea, tenía que mostrársela al colectivero todos los días que viajaba y siempre la miraban, y me miraban, la miraban, y me miraban un par de veces, hasta que se daban cuenta que, claramente, había un error y me dejaban sacar mi boleto de 40 centavos. Pero había otros, más ineptos que el que me hizo la credencial, que se dignaban a DUDAR y me preguntaban si me llamaba EMILIO MARIO. Ojalá que hoy en día la estén pasando muy mal.
Hace un tiempo que vengo pensando, que ese nombre no estaba tan equivocado, soy antifemenina al %100 (que no tiene nada que ver con ser feminista). Recién ahora, terminando el 2010, me pinte por primera vez las uñas de las manos, y estoy pensando seriamente en hacerme las de los pies, use aros en las orejas y una pulsera en la muñeca, me pinté los ojos para salir, uso cremas corporales con brillitos, y ni hablar de la depilación. Demasiado, juro que es demasiado para una mujer que se puso tacos altos tres veces en su vida.
Cuando entré en la pubertad, usaba ortodoncia fija, color metal bien oscuro (a lo Betty la fea), y con eso murió todo tipo de contacto con el sexo opuesto durante dos años, ningún chico quería besarme, obvio, yo tampoco lo hubiera hecho (besarme a mi misma), estaba horrible. Cuando me sacaron los aparatos fue uno de los días más felices de mi vida, era la liberación total, le sonreía a todo el mundo (que boluda). Tenía quince años cuando paso ésto, empecé a ir a bailar.....si, me agarraba a cualquier paparulo que se me cruzaba y dejaba que me pasaran su lengua por toda mi perfecta, brillosa, suave y blanca dentadura. Besé a un Yonatan, si, fue el primero que probó mis dientes nuevitos, siguieron algunos más, un Pablo que me dejó plantada en la puerta de un Mcdonals, uno de Roque Pérez, un Creparula (recuerdo su apellido gracioso), un Lionel y un par más que mis amigas seguro me harán recordar próximamente. Después, una crece y se va poniendo más selectiva....... no?
Por lo menos, ahora que soy un poco más femenina, también me da bola algún flogger, o musculosos trabados onda streepers........ Ni se me acerquen.